Los estudiantes que se mudan de escuela y el logro academico (Student Mobility and Academic Achievement). ERIC Digest. 

by Rumberger, Russell W.

La movilidad estudiantil--las mudanzas de estudiantes de una escuela a otra por motivos que no incluyen la promocion al siguiente grado escolar--es muy comun en los Estados Unidos. Durante todos los anos de la escuela primaria y secundaria, la mayoria de los estudiantes hace por lo menos un cambio de escuela no motivado por la promocion a otro grado (Rumberger et al., 1999). Muchos educadores creen que la movilidad estudiantil es un resultado inevitable de los cambios de residencia de los alumnos. Verdaderamente, los datos del Censo Estadounidense del ano 2000 revelan que del 15% al 18% de ninos de edad escolar se mudo el ano anterior (vease http://www.census.gov/prod/2001pubs/p20-538.pdf). Tambien hay evidencia que la reforma de los programas de asistencia social influye en los cambios de escuela, ya que los padres se mudan para aceptar nuevos empleos. 

Sin embargo, la investigacion tambien ha hallado que entre el 30% y el 40% de los cambios de escuela no se asocian con ningun cambio de residencia (Kerbow, 1996; Rumberger et al., 1999). Los factores escolares como la sobrepoblacion, la reduccion del numero de estudiantes en cada clase, las reglas disciplinarias de suspension y expulsion y el clima social y academico general tambien contribuyen a aumentar la movilidad estudiantil. El aumento de opciones paternas aportadas por la ley No Child Left Behind (Ningun Nino Se Queda Atras) tambien podria contribuir con el tiempo a aumentar la movilidad. Este Digest examina la investigacion sobre las consecuencias academicas de la movilidad de estudiantes de primaria y discute lo que las escuelas y los padres pueden hacer para aliviar los efectos negativos de mudarse de escuela. 

LA INVESTIGACION SOBRE EL LOGRO ACADEMICO

Numerosos estudios han examinado el impacto de la movilidad en varios aspectos del logro academico: las notas de examenes y de cursos, la repeticion de grados y la finalizacion de la secundaria. Como es cierto en todo estudio de investigacion, es limitada la informacion que estos estudios aportan. Ya que los estudiantes que se mudan podrian tener problemas personales y familiares que contribuyan a la movilidad, los estudios deberian tomar en cuenta estas caracteristicas anteriores a fin de determinar si la movilidad en si es la causa de problemas de logros subsiguientes y de otros problemas escolares. 

Los estudios que no controlan los antecedentes de los estudiantes hallan consistentemente que los estudiantes moviles tienen un promedio de logros mas bajo que los estudiantes estables, es decir, no moviles. Por ejemplo, un estudio nacional de alumnos del tercer grado hallo que los cambios frecuentes de escuela se asociaban con una amplia gama de problemas, abarcando los problemas de nutricion y salud, notas de lectura mas bajas que el promedio de su grado y la repeticion de grados (U.S. General Accounting Office, 1994). 

No obstante, los estudios que si toman en cuenta las diferencias de antecedentes hallan que la movilidad quiza sea mas un sintoma que una causa de los bajos logros academicos. Un estudio de alumnos moviles de Chicago hallo que la mitad de las diferencias de logro entre los estudiantes moviles y los estables podia atribuirse a diferencias entre los estudiantes que precedian a los cambios de escuela (Temple y Reynolds, 1997). Un estudio bien disenado de estudiantes de primaria en Baltimore hallo que, aunque la movilidad en los anos de primaria tenia una asociacion negativa con las notas en examenes y cursos, la repeticion de grados y la remision a educacion especial en el quinto grado, dicha asociacion fue en su mayor parte insignificante una vez que se introdujeron controles para el desempeno familiar y academico en el primer grado (Alexander, Entwisle y Dauber, 1996). En otras palabras, los estudiantes moviles eran de familias mas pobres y sus logros academicos eran mas bajos antes de que fueran moviles, hallazgo apoyado por otros estudios (Nelson et al., 1996). 

Varios estudios nacionales tambien han examinado el impacto de la movilidad estudiantil en el logro academico de estudiantes de todos los grados. Estos estudios se basaban en una encuesta nacional de salud que controlaba las caracteristicas demograficas de los alumnos pero no el logro academico previo. Estos estudios hallaron que solo las mudanzas frecuentes--tres o mas veces--de las familias predecian la repeticion de grados (Simpson y Fowler, 1994; Wood et al., 1993). Sin embargo, otro estudio basado en los mismos datos hallo que hasta un solo cambio de residencia tenia un impacto negativo en una combinacion de aspectos academicos y de conducta en el rendimiento escolar, aunque la asociacion negativa solo se encontraba entre ninos que no vivian con ambos progenitores (Tucker, Marx y Long, 1998). Los autores sugieren que las familias de dos padres tal vez tengan mas de lo que se llama "capital social" que pueda ayudar a mitigar los efectos de la movilidad de residencia (Coleman, 1987). 

Finalmente, hay fuerte evidencia que la movilidad, tanto durante la primaria como la secundaria, disminuye las expectativas de graduacion. Un estudio que siguio a unos ninos desde la ninez temprana hasta los primeros anos de la madurez hallo que la movilidad residencial redujo las posibilidades de graduarse del colegio aun despues de tomar en cuenta un buen numero de variables de antecedentes familiares (Haveman y Wolfe, 1994). Varios estudios basados en la misma base de datos nacionales de mas de 10,000 estudiantes de secundaria hallaron que la movilidad de escuela entre los grados primero y octavo aumenta la posibilidad de dejar la escuela, aun despues de tomar en cuenta el logro en el octavo grado y otros factores (Rumberger y Larson, 1998; Swanson y Schneider, 1999; Teachman, Paasch y Carver, 1996). 

QUE PUEDE HACERSE?

La respuesta a esta pregunta depende de como uno se plantee este fenomeno. Algunos cambios de residencia se perciben como una actividad estrategica iniciada por los estudiantes sus familias para servir sus propios intereses y referencias educativas. Y quizas hay poco que pueda hacerse para prevenir la movilidad cuando resulta de las decisiones familiares de cambiar de trabajos o de residencias. En este caso, la unica respuesta tal vez sea la de informarles a los estudiantes y a sus padres sobre los posibles problemas que puedan resultar del cambio de escuela y como aliviarlos. 

No obstante, cierto grado de movilidad no es ni estrategico ni se relaciona con las mudanzas. Mas bien, tanto los alumnos como las escuelas inician las ransferencias estudiantiles como resultado de preocupaciones sociales y academicas. En consecuencia, mucho puede y debe hacerse tanto para impedir ciertos tipos de movilidad, especialmente los motivados por factores escolares, como para mitigar algunos de los efectos daninos de la movilidad. 

Aunque la investigacion formal no apoya esta idea, la experiencia sugiere que las escuelas y los padres pueden ayudar a reducir la movilidad innecesaria y aliviar sus efectos daninos. Las escuelas y los distritos pueden limitar politicas como las de re-dividir los distritos que contribuyen a la movilidad innecesaria. La estrategia mas general, pero potencialmente la mas eficaz para reducir la movilidad, es la de mejorar la calidad general de la escuela. Estudios de casos particulares han sugerido que las reformas escolares sustanciales y significativas pueden reducir dramaticamente la tasa de movilidad estudiantil de una escuela. Por ejemplo, en un plazo de tres anos, la Hollibrook Accelerated School (Escuela Acelerada Hollibrook) en Houston, Texas, EE.UU., disminuyo su tasa de movilidad estudiantil del 104% al 47% (McCarthy y Still, 1993). Los distritos escolares tambien podrian ser flexibles en cuanto a las fronteras de sus escuelas y ofrecer transporte y otras formas de apoyo para ayudar a los estudiantes de familias de bajos ingresos a quedarse en sus escuelas. Los distritos tambien podrian cooperar entre si para apoyar a los estudiantes que se mudan de uno a otro. 

Ademas de estos esfuerzos en gran escala, los consejeros, administradores y otro personal escolar pueden: 

* Aconsejar a los alumnos a quedarse en la misma escuela si fuera posible. El personal puede tener sesiones de resolucion de problemas con un estudiante que se esta por mudar para ver si este/a pudiera quedarse por lo menos hasta el fin del ano escolar--por ejemplo, si el estudiante pudiera usar el transporte publico o si un familiar pudiera transportarlo si se mudara de la zona escolar. 

* Prepararse de antemano para los estudiantes nuevos y facilitar su transicion en cuanto lleguen. 

* Establecer actividades y procedimientos continuos para satisfacer las necesidades de estudiantes nuevos. 

* Evaluar el historial de matriculacion de estudiantes entrantes, incluso el numero de cambios previos de escuela, y seguir de cerca el progreso educativo de estudiantes con tres o mas cambios previos de escuela. 

Tambien es posible que los padres y estudiantes prevengan la movilidad innecesaria a la vez de ayudar a mitigar los efectos potencialmente daninos de la movilidad que sea necesaria o deseable: 

* Los alumnos y los padres pueden intentar resolver los problemas en la escuela antes de iniciar un cambio de escuela. 

* Si fuera posible, los estudiantes deberian mudarse de escuela entre los semestres o al fin del ano escolar. 

* Cuando se hace una mudanza, los padres deberian registrar personalmente al estudiante en su nueva escuela y reunirse con un consejero escolar. Tambien deberian asegurar que los archivos escolares de su hijo de la escuela anterior se enviaran oportunamente. 

* Los padres deberian hacer una cita de seguimiento con un consejero escolar y los maestros dos o tres semanas despues de una mudanza para ver como su hijo se va ajustando a la nueva escuela. 

CONCLUSION

Aunque un conjunto apreciable de investigacion sugiere que los cambios de escuela pueden tener efectos psicologicos, sociales y academicos en los estudiantes, el impacto de la movilidad depende de factores tales como el numero de cambios de escuela, cuando ocurren, los motivos para los cambios y la situacion personal y familiar del estudiante. 

[Traduccion: Berkeley Hinrichs] 

PARA MAS INFORMACION

Alexander, K. L., Entwisle, D. R. y Dauber, S. L. (1996). Children in motion: School transfers and elementary school performance. JOURNAL OF EDUCATIONAL RESEARCH, 90(1), 3-12. EJ 538 467. 

Coleman, J. S. (1987). Families and schools. EDUCATIONAL RESEARCHER, 16(6), 32-38. EJ 363 043. 

Haveman, R., y Wolfe, B. (1994). SUCCEEDING GENERATIONS: ON THE EFFECTS OF INVESTMENTS IN CHILDREN. New York: Russell Sage Foundation. 

Kerbow, D. (1996). Patterns of urban student mobility and local school reform. JOURNAL OF EDUCATION OF STUDENTS PLACED AT RISK, 1(2), 147-169. EJ 531 794.

McCarthy, J., y Still, S. (1993). Hollibrook Accelerated Elementary School. In J. Murphy y P. Hallinger (Eds.), RESTRUCTURING SCHOOLING: LEARNING FROM ONGOING EFFORTS (pp. 63-83). Newbury Park, CA: Corwin Press. ED 357 437. 

Nelson, P. S., Simoni, J. M. y Adelman, H. S. (1996). Mobility and school functioning in the early grades. JOURNAL OF EDUCATIONAL RESEARCH, 89(6), 365-369. EJ 536 814. 

Rumberger, R. W., y Larson, K. A. (1998). Student mobility and the increased risk of high school dropout. AMERICAN JOURNAL OF EDUCATION, 107(1), 1-35. EJ 583 043. 

Rumberger, R. W., Larson, K. A., Ream, R. K. y Palardy, G. J. (1999). THE EDUCATIONAL CONSEQUENCES OF MOBILITY FOR CALIFORNIA STUDENTS AND SCHOOLS. Berkeley, CA: Policy Analysis for California Education. ED 441 040. 

Simpson, G. A., y Fowler, M. G. (1994). Geographic mobility and children's emotional/behavioral adjustment and school functioning. PEDIATRICS, 93(2), 303-309. 

Swanson, C. B., y Schneider, B. (1999). Students on the move: Residential and educational mobility in America's schools. SOCIOLOGY OF EDUCATION, 72(1), 54-67. EJ 590 424. 

Teachman, J. D., Paasch, K. y Carver, K. (1996). Social capital and dropping out of school. JOURNAL OF MARRIAGE AND THE FAMILY, 58(3), 773-783. EJ 537 275. 

Temple, J., y Reynolds, A. J. (1997, April). PREDICTORS AND CONSEQUENCES OF SCHOOL MOBILITY FOR URBAN BLACK CHILDREN FROM LOW-INCOME FAMILIES. Paper presented at the annual meeting of the American Educational Research Association, San Francisco, CA. 

Tucker, C. J., Marx, J. y Long, L. (1998). "Moving on": Residential mobility and children's school lives. SOCIOLOGY OF EDUCATION, 71(2), 111-129. EJ 568 057. 

U.S. General Accounting Office. (1994). ELEMENTARY SCHOOL CHILDREN: MANY CHANGE SCHOOLS FREQUENTLY, HARMING THEIR EDUCATION. Washington, DC: Author. ED 369 526. 

Wood, D., Halfon, N., Scarlata, D., Newacheck, P. y Nessim, S. (1993). Impact of family relocation on children's growth, development, school function, and behavior. JOURNAL OF THE AMERICAN MEDICAL ASSOCIATION, 270(11), 1334-1338.

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